10 mayo 2007

Nuevas intimidaciones a Nilda Eloy

Se inicia un juicio y vuelven las amenazas


La misma tarde que se conocieron las amenazas al titular del Tribunal que condenó a Miguel Etchecolatz, la testigo en ese juicio, Nilda Eloy, fue intimidada por teléfono en su lugar de trabajo. El hecho trascendió hoy; el lunes mismo fue denunciado en la Justicia.

Nilda Eloy, sobreviviente de la dictadura y testigo en el juicio a Miguel Etchecolatz, fue intimidada el lunes 7 de mayo, 24 horas después de las amenazas telefónicas que el juez federal Carlos Rozanski recibió en su domicilio.

El nuevo hecho de amedrentamiento a Eloy, quien ya había recibido numerosas intimidaciones a lo largo de aquel juicio, fue denunciado ante el titular del Juzgado Federal Nº 3 de La Plata, Arnaldo Corazza.

En esta oportunidad, encontrándose Nilda en su lugar de trabajo en la Comisión Provincial por la Memoria, la ex detenida-desaparecida mantuvo una entrevista telefónica con un periodista de Radio Nacional: el motivo de la entrevista eran precisamente las amenazas recibidas el día anterior por Rozanski.

A los pocos minutos de concluida la entrevista, volvió a sonar el teléfono. Cuando atendió escuchó una grabación en la que se reproducía la conversación que acababa de mantener con el periodista momentos antes.

La grabación fue escuchada simultáneamente por otro colaborador de la Comisión, quien había levantado el teléfono en otra oficina para realizar una llamada.

Justicia Ya! en La Plata emitió hoy un comunicado repudiando las amenazas dirigidas al juez federal del Tribunal Oral Nº 1 de La Plata y a Nilda Eloy, que se produjeron “ante la inminencia del juicio contra el represor Christian Federico Von Wernich”, destacaron.

“Denunciamos que desde el gobierno, a más de siete meses del secuestro de Jorge Julio López en el marco del juicio a Etchecolatz —en donde también hubo amenazas a jueces y testigos—, nada se ha avanzado en la investigación de la desaparición del compañero ni en el esclarecimiento de las múltiples intimidaciones recibidas”, señaló el agrupamiento que impulsa los juicios a los represores en la ciudad.

Asimismo, exigieron al gobierno Nacional y Provincial que “arbitre todas las medidas necesarias para garantizar la libre realización del juicio a Von Wernich sin más secuestros ni amedrentamientos. Urge el esclarecimiento total de las amenazas a Rozanski y a Eloy”, finalizaron.

1 comentario:

lautaro dijo...

LOS CURAS VENIDOS DEL INFIERNO
(X Luis Agüero Wagner/ www.quanta.net.py/userweb/apocalipsis)
Aunque a esta altura de los acontecimientos tal vez muchos tengan la percepción de que el título alude a Fernando Lugo, en verdad se refiere a la forma en que medios de prensa argentinos han bautizado a Christian Von Wernich, confesor del ex Jefe de la Policía Bonaerense, Ramón Camps, detenido desde septiembre de 2003 acusado de numerosos homicidios y múltiples casos de privaciones ilegales de la libertad y torturas. Los hechos fueron registrados durante la última dictadura militar argentina, en diferentes Centros Clandestinos de Detención, delitos por los cuales se inició su procesamiento en la ciudad de La Plata.
Los delitos cometidos por Von Wernich y otros jerarcas de la Iglesia Católica fueron probados sobradamente en los testimonios de los sobrevivientes de los diferentes centros clandestinos y que fueron recogidos en 1985 en el Informe de la Comisión Nacional de Desaparecidos, algo que difícilmente pueda suceder en Paraguay, donde un sacerdote católico preside la Comisión de Verdad y Justicia, que ya se auto-adjudicó un oneroso presupuesto en medio de polémicas al respecto.
A pesar de las abrumadoras pruebas de su directa participación, Von Wernich había permanecido impune debido a las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. El cura también participaba en sesiones de tortura, además de actuar como ejecutante directo en el asesinato y posterior quema de tres detenidos a quienes arrancaron de comisarías asegurando que sólo los deportarían. En uno de estos casos, detuvieron por el camino el vehículo policial para ejecutarlos y uno de los cuatro represores (un policía karateka que después se arrepentiría y confesaría lo que había hecho) le dio un fuerte golpe en la cara a uno de los secuestrados con el objeto de dejarlo inconsciente. Uno de ellos se resistió y empezó a sangrar profusamente, manchando con sangre en la trifulca al cura, al chofer y al karateka. El coche se detuvo, los tripulantes descendieron y mientras el cura y los otros policías los sujetaban, uno de los represores les inyectó un veneno directamente en el corazón, causándoles la muerte inmediata. En diferentes situaciones parecidas, Von Wernich asesinó o participó en el secuestro, extorsión, tortura, asesinato, desaparición y ultraje de cadáveres de más de treinta personas.
Según consta en los Archivos del Terror paraguayo, abundaban ejemplos análogos de religiosos con la misma conducta en nuestro país, algunos de los cuales oficiaron sin remordimientos como delatores al servicio del temible jefe de la policía política Pastor Coronel. Se ha publicado que el 17 de enero de 1978 la religiosa Gilberta Lovera, por dar un ejemplo, se presentó ante las autoridades policiales solicitando la intervención represiva de las mismas en la Parroquia “San Cristóbal” dado que un charlatán canadiense realizaba allí una prédica subversiva que elogiaba al comunismo. También son bastantes conocidos los ejemplos de capellanes católicos e incluso obispos desvinculados del estado que desde el púlpito cantaban loas a la dictadura militar del General Stroessner.
Ejemplos tan cercanos geográfica y políticamente al caso paraguayo como el de Von Wernich, contribuyen a ensombrecer aún más el manto de dudas que cubre a la Comisión de Verdad y Justicia paraguaya presidida por Mario Melanio Medina, a la que investigadores del Archivo del Terror ya han acusado de omitir en sus denuncias públicas cerca de 8.000 fichas de víctimas de la dictadura.
Eso en país donde la libertad expresión está controlada en más de un 90 por ciento por una pequeña red de asociaciones vinculadas entre sí, que comparten el antecedente de haber estado vinculadas a la dictadura y que para colmo, son regadas permanentemente con dólares provenientes de la embajada norteamericana.
LUIS AGÜERO WAGNER.