13 diciembre 2007

cianuro y silencio

A nadie puede asombrar que los chacales de la Esma recurran al asesinato para asegurarse la impunidad. El posible envenenamiento del ex prefecto Febbres, les asegura esa impunidad a sus cómplices. Su envenenamiento aseguró también el silencio.

Carlos Lordkipanidse –querellante en el juicio por la AEDD-, comentó a la prensa que el ex prefecto y torturador, podía aportar datos sobre los bebés apropiados en la dictadura, y con su muerte, se llevó ese secreto a la tumba.
Cianuro en la sangre de un hijo de puta es lo que cualquier ser humano quisiera encontrar, pero no al costo de la impunidad y la falta de la verdad.

1 comentario:

PdeLP dijo...

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