03 septiembre 2008

Día del abogado

El viernes, un día sin una sola nube en el firmamento –un día peronista hubiera bromeado Matías-, la Justicia Federal de Azul detuvo a los asesinos de Carlos Moreno, un abogado detenido desaparecido en Olavarría el 29 de abril de 1977 y luego asesinado en Tandil, por defender trabajadores de la cementera local de la explotación de sus patrones.
El teléfono celular vibró y dio la noticia: “Hoy, en el día del abogado, detuvieron a los asesinos de mi viejo. 30.000 compañeros detenidos desaparecidos, PRESENTES!!”, decía el mensaje de texto que mandó Matías.
Al abogado Moreno lo mataron a tiros en un descampado de las sierras de Tandil, cuando se escapó de una quinta que un civil prestaba a los milicos para que lo utilizaran como centro clandestino de detención (centros clandestinos, porque se torturaba y aniquilaban hombres, mujeres e incluso niños detenidos impune, ilegal y brutalmente; y no centros de detención como pretendió significarlos el asesino llorón Antonio Bussi).
A Moreno lo corrieron sus captores y lo encontraron semidesnudo, deshidratado por la picana y sin poder ver por donde caminaba porque le habían quitado los anteojos; pidiendo auxilio a un vecino, tratando de hacerle entender que unos “atorrantes” lo habían secuestrado.
Al abogado Carlos Moreno lo mataron ahí mismo. A tiros. Por enfrentarse a la señora de la Loma Negra y por osarse a defender a sus obreros. “Estoy jugado” le había dicho a un amigo el día que lo detuvieron, apenas salió de su despacho donde atendía a los trabajadores que lo visitaban con sus problemas, todavía sucios de cal.
El viernes Matías, el mayor de los dos hijos varones que dejó Moreno, tuvo una buena noticia: como justo homenaje, los asesinos del abogado Carlos Moreno fueron detenidos en el día del Abogado.
El viernes el teléfono sonó trayendo un mensaje con un principio de Justicia.

2 comentarios:

Laura Lago dijo...

¡Que bueno leerte Pablo!
Un abrazo. Laura.

PdeLP dijo...

Gracias!